martes, 30 de abril de 2013

ODIO LA ESCUELA...

Muchos niños y jóvenes  hoy en día, se aburren de la escuela, por diferentes motivos, sienten presión de parte de sus padres para sacar buenas notas, no consiguen amigos, son victimas del bullying, matoneo o acoso escolar, u otros motivos, el caso es que muchos desertan de la escuela convirtiendose esto en una gran problemática social.

¿QUE HACER? ESTO ES LO ACONSEJABLE PARA LOS JOVENES.

Desarrolla una actitud positiva hacia los estudios. Intenta ver más allá del presente. Es posible que no todo lo que estudies te parezca importante, al menos por el momento. Sin embargo, conocer una amplia variedad de temas enriquecerá tu cultura general. Así podrás hablar con personas de los más diversos antecedentes yadaptarte a ellas (1 Corintios 9:22). Como mínimo, tu capacidad de razonar mejorará, y eso es algo que a la larga te será de mucho provecho.


Desarrolla una actitud positiva hacia tu maestro. Si te aburre tu maestro, céntrate en la materia. Piensa en la cantidad de veces que tu maestro habrá dado las mismas clases. ¿No crees que debe ser difícil mantener el entusiasmo?

Una sugerencia: Toma notas y pídele con respeto que te aclare las dudas. Trata de envolverte en el tema; quién sabe, quizás puedas contagiarle tu entusiasmo.
Ten fe en ti mismo. La escuela puede sacar a la luz habilidades que no sabías que tenías. En cierta ocasión, el apóstol Pablo le dijo a Timoteo que avivara, como un fuego, “el don de Dios” que había recibido (2 Timoteo 1:6). Por lo visto, Timoteo había recibido un don del espíritu santo, el cual tenía que cultivar. De lo contrario, lo desperdiciaría. Está claro que tú no has recibido poderes especiales de parte de Dios para que te vaya bien en los estudios. Sin embargo, sí tienes tus propias habilidades. Y la escuela puede ayudarte a descubrirlas y a desarrollar otras nuevas.