sábado, 29 de enero de 2011

Modos de pensar distorsionados


El concepto de “todo o nada”: Usted clasifica las cosas en dos categorías: blanco o negro. Si su comportamiento no se desenvuelve a la perfección, usted se ve a sí mismo como un completo fracaso.


Generalización excesiva: Ve un incidente negativo aislado como un patrón invariable de derrota. Por ejemplo: después de discutir con un amigo, tal vez concluya: “Estoy perdiendo todas mis amistades. Nada me sale bien”.


Descalificación de aspectos positivos: Rechaza las experiencias positivas, afirmando que “no cuentan” o “no me las merezco”. Al meditar en un detalle negativo aislado, todo su enfoque se oscurece.


Conclusiones precipitadas: Arbitrariamente concluye que usted no le cae bien a alguien, y no se molesta en comprobar si es cierto. O está absolutamente convencido de que las cosas siempre le saldrán mal.


La tendencia a exagerar o minimizar: Exagera la importancia de las cosas (tal como sus propios errores o los logros de otras personas) o las minimiza hasta que se le antojan insignificantes (sus propias buenas cualidades o las imperfecciones de otros). Convierte en pesadillas aparatosas los acontecimientos negativos comunes.


Tendencia a personalizar: Usted se ve a sí mismo como el causante de un suceso ajeno cuyos resultados son negativos y del cual, de hecho, usted no fue el principal responsable.
Basado en Feeling Good—The New Mood Therapy (Sentirse bien... una nueva terapia), de David D. Burns (médico).


(toda la información sobre depresión fue tomada de la revista ¡Despertad!22 de octubre de 1980 editada por los Testigos de Jehova)