sábado, 29 de enero de 2011

TEMAS DE VIDA



Detenga el agotamiento nervioso
Debido a que las tensiones de todo tipo siguen aumentando, la revista estadounidense Health presentó algunas recomendaciones de la psicóloga Ellen McGrath para impedir que estas provoquen agotamiento nervioso.


▪ Tómese un descanso, cualquier clase de descanso: Camine diez minutos, o respire calmada y profundamente cinco minutos. Dedique quince minutos al principio y al final de cada día a leer o reflexionar.


▪ Controle su vida: Rodéese de cosas que le animen —fotos, flores o recuerdos—. Planee sus actividades de modo que pueda hacer lo necesario en los momentos de menos tensión.


▪ Aliméntese bien: Prescindiendo de lo atareado que esté, no continúe trabajando hasta estar hambriento ni calme su apetito con tentempiés de comida basura. Comer con frecuencia a base de frutas y verduras le ayudará a evitar la fatiga.


▪ Muévase: El ejercicio fuerte reduce la tensión y aumenta la sensación de bienestar y de dominio de la situación. Practíquelo de forma placentera.

Haciendo frente a la tensión
● “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne,” dice la Biblia. (Pro. 14:30) Hoy la calma de la gente está bajo fuerte ataque debido a la tensión de la vida moderna. ¿Qué le sucede al “organismo de carne” bajo tal presión?


Los latidos del corazón se aceleran, sube la presión de la sangre, se afloja el paso de la digestión y acontecen otros numerosos cambios. Según un libro reciente intitulado “Stress” (Tensión), cuando no llega el alivio, estas reacciones corporales continúan y forman un efecto acumulativo, “gastando el motor del cuerpo sin llevarnos a ningún lado.”


La tensión prolongada puede producir daño serio... desde úlceras hasta dolores de cabeza que incapacitan y enfermedades del corazón. ¿Cuál es la solución?


Muchos recurren a sedantes y “píldoras para el humor.” Pero, como señalan los autores de “Stress,” “estas píldoras nunca resuelven nada en realidad, solo lo ocultan.”


El remedio, según los investigadores, es llegar a la causa de la tensión y ajustar su vida para traer alivio o ajustar su actitud para reducir el efecto en la mente y el cuerpo.


Algunas cosas en la vida sencillamente están más allá del poder de los humanos para cambiarlas. Y el ajustar uno su actitud requiere el comprender las razones de los problemas de la vida y tener algo sólido en que cifrar sus esperanzas de algo mejor. “El poder menguante de la religión,” comenta el libro “Stress,” “es una razón por la cual se ha hecho tan tensa la vida en el mundo occidental.” 



Pero la religión que se funda en la verdad no menguará en poder. Esa verdad se halla en la Palabra de Dios, que señala el camino a la ‘calma de corazón’ que contribuye a la salud de mente y cuerpo.—Pro. 3:4-8; Mat. 6:25-34; Fili. 4:6, 7.