sábado, 29 de enero de 2011

Las fobias sociales y las simples

¿Conoce usted a personas que temen firmar en público porque tienen terror a que la mano les tiemble, o a otras que tienen miedo de hablar en público o asistir a una fiesta?
Tales problemas son ejemplos de fobias sociales. Estas son inducidas por la presencia de otras personas.


Las fobias simples están conectadas con objetos específicos o situaciones, tales como temor a los perros o al agua. Un temor desproporcionado a los gatos, los ratones o a las arañas también es común, tal como lo es el temor a la altura. En esta misma categoría ponen los médicos la claustrofobia o temor a los lugares cerrados, ya que entra dentro del patrón de las fobias que son provocadas por una causa específica.


Por muy irracional que deba parecer a la mayoría de nosotros que alguien se aterrorice por esos temores sencillos, no es difícil imaginarse lo extremadamente frustrante que puede ser la vida para quienes no pueden evitarlos.