sábado, 29 de enero de 2011

La “rueda de colores” y el “triángulo de colores”

Los colores primarios, secundarios e intermedios que ya hemos mencionado suman doce. A muchos les ha sido práctico distribuirlos convenientemente en una rueda de colores parecida a la esfera de un reloj. Primero, coloque los colores primarios en puntos equidistantes. Si pone el amarillo a las 12 en punto, entonces el rojo podría aparecer a las 4 y el azul a las 8. Intercalando los colores secundarios entre los primarios tendríamos el anaranjado a las 2, el violado a las 6 y el verde a las 10. Al llenar los seis espacios restantes con los colores intermedios tendríamos una rueda de colores como la que se muestra en la página anterior.

Pero, ¿dónde hallan cabida en este sistema de colores los muchos cafés y pardos amarillentos? Estos se encuentran dentro de la rueda de colores. Si usted mezcla los tres colores primarios (o, si prefiere, los secundarios) en proporciones cuidadosamente controladas puede obtener una variedad infinita de verdes olivos, cafés claros y oscuros y pardos amarillentos.


¿Cómo puede este diagrama ayudarle a armonizar los colores? A menudo se obtienen resultados agradables usando los colores complementarios. Estos se encuentran en puntos opuestos de la rueda de colores. Así, hallará que el rojo combina bien con el verde, el azul con el anaranjado, el amarillo con el violado, y así por el estilo. 



Algunos han preparado excelentes arreglos de cuatro colores combinando dos conjuntos de colores complementarios. Sin embargo, el hallar un arreglo de colores satisfaciente tiene mucho que ver con su personalidad individual. Lo que deleita a una persona, puede ser chillón en la opinión de otra.

Muy a menudo un color combina bien con los dos colores que están a cada lado de su complemento. Por ejemplo, el azul combina agradablemente con el anaranjado amarillento y con el anaranjado rojizo. Otro arreglo excelente es una tríada, compuesta de colores equidistantes los unos de los otros. 



Combinaciones como el verde azulado, el anaranjado amarillento y el violado rojizo, así como los colores primarios, rojo, amarillo y azul, son ejemplos de tríadas.

Agradable, también, es el uso de los colores adyacentes, es decir, los que están uno al lado del otro en la rueda de colores. Por ejemplo, verá que el amarillo, el verde amarillento y el anaranjado amarillento combinan muy bien, tal como lo hacen el violado, el violado azulado y el violado rojizo. 



Otro método interesante es el del complemento mutuo. Este combina cinco colores adyacentes con el complemento del color del medio. Por ejemplo, si usted elige como colores adyacentes el verde, el verde amarillento, el amarillo, el anaranjado amarillento y el anaranjado, el sexto color sería el violado, el complemento del color del medio (en este caso el amarillo).

¿Qué hay de las variaciones de un solo color? Esas variaciones se obtienen por medio de diluir el color con un pigmento neutral, ya sea blanco o negro. En este caso a usted le será útil el “triángulo de colores.” ¿Qué es eso? “En un triángulo de colores,” declara The World Book Encyclopedia, “hay un color en un ángulo, negro en el otro, y blanco en el tercer ángulo. Si mezclamos un color de la rueda de colores, como el rojo, con el blanco, el resultado es un tinte... en este caso, color de rosa.



 Si mezclamos el rojo con el negro, el resultado es un matiz... en este caso, el castaño. Y si mezclamos el rojo tanto con el negro como con el blanco, el resultado es un tono... en este caso, el rosado.” 

¿Cómo se usa este triángulo? “En un triángulo de colores,” continúa diciendo la misma obra de consulta, “los colores en cualquier línea recta producen combinaciones agradables. Un color puro armoniza con tintes y blanco, con matices y negro, o con tonos y gris. Un tinte y un tono combinan con el negro, y un matiz y un tono combinan con el blanco. Los grupos de tintes, matices o tonos también armonizan bien.”


¿Sabe usted que los colores hasta pueden darle a una habitación la apariencia de ser mayor o menor que su tamaño verdadero? Florence Byerly, experta en decoración interior, escribe lo siguiente:


“Los colores pueden cambiar el tamaño aparente de una habitación. También pueden ocultar o realzar rasgos de la habitación. Para hacer que una habitación parezca más grande, píntela de un color pálido, frío. Las paredes parecerán retroceder, o alejarse. Para lograr que un cuarto parezca más pequeño de lo que es, use un color brillante que avance, o parezca ir hacia adelante. 



Uno puede ocultar una silla voluminosa, o darle la apariencia de ser más pequeña, dándole el mismo color que su fondo. Es posible realzar un objeto o una zona usando colores que contrasten. Por ejemplo, esos platos blancos que no se notan en un aparador blanco resaltan a la vista en un gabinete que ha sido forrado de verde subido.”