sábado, 29 de enero de 2011

¿Qué puede causar fobias?



Las investigaciones indican que las fobias pueden desarrollarse por varias causas. Un ataque de pánico, por ejemplo, puede ser el producto de una experiencia traumática o de la pérdida de un ser amado. Helen, (se han cambiado los nombres), casi perdió la vida unos meses antes en un incendio de una casa remolque de vacaciones. ¿Desencadenó ese choque emocional el pánico que sintió en la cabina de teléfono? De acuerdo con esta teoría, pudo haber sido así.

Por otra parte, muchos científicos creen que las fobias se aprenden de otras personas. Los hijos, a medida que crecen y observan a sus padres, pueden aprender a reaccionar de manera similar a como ellos reaccionan por sus fobias. En algunos casos, sin embargo, a medida que el niño madura, puede que su temor a lo que originalmente lo causó sea transferido y se manifieste en una situación diferente. Helen admite: “Recuerdo que he estado predispuesta a fobias ligeras”. ¿Fue su experiencia algo que aprendió, o quizás, en su caso, fue un temor transferido? En realidad, no existe manera segura de saberlo.


Una fobia que se origina de alguna experiencia específica es más fácil de identificar. Si, por ejemplo, a un niño lo asusta o lo muerde un perro, tal suceso pudiera desarrollar en él, más adelante en su vida, cinofobia o temor a los perros. De igual modo, la hidrofobia o temor al agua, podría provenir de una experiencia en que la persona casi se haya ahogado.



Según los análisis modernos, todas las fobias se dividen en tres categorías básicas bien conocidas. Es de utilidad poder identificarlas.