sábado, 29 de enero de 2011

Haciendo que los colores trabajen para uno



¿POR qué disfruta usted de ver un cielo despejado? ¿Qué le hace clavar la mirada en un hermoso arreglo floral? Cuando se forma un arco iris cerca, ¿qué le impulsa a contemplarlo?
En cada caso, ¿no son los hermosos colores? Los colores tienen un poderoso efecto sobre los seres humanos. Si se les usa con destreza, los colores pueden alegrar a un alma deprimida, estimular la producción en el trabajo, calmar nervios irritados y servir otros propósitos útiles.
Pero en realidad, ¿qué es el color? ¿Cómo se puede hacer que los colores trabajen para uno?
Colores... ¿de dónde?


Tal vez cerca de usted haya un frutero con manzanas de color rojo brillante. ¿Sabe usted que en sí mismas las manzanas no son rojas? Tampoco es verde el césped que alfombra su patio. Los objetos en sí no poseen color alguno. Lo que parece como color proviene de otra fuente, no de los objetos que vemos. 



¿Cómo es eso?
El color proviene de la luz. Cuando no hay luz, como en una noche oscura, los objetos carecen por completo de color. ¿Cómo obran recíprocamente la luz y las cosas para producir los colores?


El Sol emite una vasta cantidad de “energía electromagnética,” o “radiación.” En ésta hay una estrecha banda de longitudes de onda que son visibles. La más larga de éstas solamente mide unas 8 diezmilésimas de milímetro de cresta a cresta, y la vemos como luz roja. A medida que las ondas de luz se hacen progresivamente más cortas, las vemos como anaranjado, amarillo, verde, azul, azul turquí y violado.



 Las longitudes de onda que producen luz violada miden solamente 4 diezmilésimas de milímetro de cresta a cresta.
¿Y la luz blanca? Esta aparece cuando se mezclan todas las longitudes de onda, como en el caso de la luz solar. Solo al separarse las longitudes de onda vemos los colores individuales que componen la luz solar.


Esto puede demostrarse con un pedazo de cristal blanco de forma triangular llamado prisma. Si enfocamos un haz delgado de luz blanca sobre una pantalla blanca e interponemos el prisma entre la luz y la pantalla, lo que aparece en la pantalla no será luz blanca, sino el entero espectro de colores: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, azul turquí y violado. ¿Por qué sucede esto? Porque el prisma refracta cada longitud de onda de un modo diferente, y de esa manera las separa. 



Es probable que usted haya observado un efecto similar después de una tempestad de lluvia, pues las gotas de agua en el aire obran como prismas que descomponen la luz solar en sus colores básicos... produciendo el arco iris multicolor.
Cosas en colores... ¿por qué?


Pero, ¿por qué vemos los objetos como si fueran rojos, amarillos, azules y de otros colores? Esto se debe a que varias sustancias llamadas pigmentos absorben ciertas longitudes de ondas luminosas y reflejan otras. El reflejo que recibe el ojo da la sensación de ser el color del objeto. Por ejemplo, la hierba parece verde porque sus pigmentos absorben todas las longitudes de ondas luminosas menos la verde, que es la que nos refleja. Si un objeto absorbe todas las longitudes de ondas luminosas parece negro. Por ejemplo, así sucedería si usted iluminara una toalla azul solamente con luz amarilla o luz roja. Puesto que el pigmento de la toalla solamente refleja el azul y no hay azul en la luz amarilla ni en la luz roja, la toalla absorbería toda la luz amarilla o toda la roja y parecería negra. Por lo tanto, el negro no es un color, sino la ausencia de color.


Los científicos hablan de ciertos “colores primarios.” De éstos se puede hacer el mayor número posible de combinaciones. Los colores primarios de la luz son el rojo, el azul y el verde. 



Cuando se combinan la luz roja y la azul, el resultado es rojo azulado llamado magenta. El mezclar luces azul y verde produce un verde azulado que en inglés llaman cyan. Las luces roja y verde al combinarse forman el amarillo. La combinación de estas tres produce la luz blanca.

Sin embargo, no se obtienen los mismos resultados al mezclar las pinturas. Esto se debe, en este caso, a que uno está mezclando pigmentos que reflejan la luz más bien que mezclando luces de diferentes colores. Por lo tanto, los colores primarios de la luz no son iguales a los de la pintura.



 En pintura los tres colores que producen la mayor variedad de combinaciones son el rojo, el amarillo y el azul. El mezclar dos colores primarios de pintura produce un “color secundario,” que está entre los dos colores primarios que se usaron. El rojo y el amarillo producen el anaranjado; el amarillo y el azul producen el verde; y el azul y el rojo producen el violado, o púrpura como algunos prefieren llamarlo. Entre los colores primarios y los secundarios están los “colores intermedios.” Estos son el anaranjado amarillento, el anaranjado rojizo, el violado rojizo, el violado azulado, el verde azulado y el verde amarillento.


¿No le gustaría aprender a usar los colores? Si así es, la “rueda de colores” y el “triángulo de colores” pueden serle útiles. ¿Qué son éstos?