sábado, 29 de enero de 2011

Efectos psicológicos de los colores

Los colores tienen un notable efecto psicológico y pueden usarse con buen provecho. “De nuestra labor,” hace notar el experto en colores Faber Birren, “hemos hallado que la gente responde de manera muy diferente a un ambiente lleno de colorido que a uno monótono, aunque ellos mismos quizás no estén conscientes de ello. La condición natural para el ser humano es vivir en un ambiente de constante cambio... de luz, colores y formas. En la naturaleza no hay ambientes monótonos. Actualmente sabemos que la inteligencia de un niño en realidad se degenera en un ambiente monótono.” 


¿Cuáles, pues, son los efectos de los colores fundamentales?
Entre los colores “cálidos” están el rojo y el anaranjado. Estos son vivaces y tienden a excitar las emociones y estimular ciertas funciones del cuerpo. Según el libro The Art of Color and Design, la luz roja “acelera el pulso y eleva la presión arterial.” Las personas que prefieren el color rojo a menudo son impulsivas y enérgicas, y tienen personalidades fuertes y un deseo intenso de acción y buen éxito. Si se les usa correctamente, el rojo y el anaranjado pueden ser estimulantes, pero si se les usa excesivamente producen tensión.


Otro color cálido es el amarillo. Un amarillo claro y brillante nos recuerda el Sol y es animador, alegre y vivaz. Por otra parte, los amarillos más oscuros y los verdes amarillentos no son populares. En la mente de muchos éstos sugieren cosas como enfermedad, cobardía, envidia y traición. Pero cuando se les combina correctamente con otros colores, estos amarillos contribuyen a un deleitable efecto total.


Los colores “fríos,” incluso los violados, azules y verdes, son tranquilos y serenos. Tienen un efecto calmante sobre la gente. En contraste con los resultados de la luz roja sobre los seres humanos, se ha hallado que la luz azul retarda el pulso y baja la presión arterial. El azul claro es tranquilizador, y sugiere los cielos azules y las aguas de los ríos y lagos. El verde claro es otro color sosegador, y nos recuerda el mundo de puertas afuera. Si quiere algo que le ayude a vivir más sosegadamente y sin tensiones, puede que éstos sean sus colores preferidos.


En cuanto a elegir colores para las paredes, Florence Byerly aconseja lo siguiente: “Al elegir los colores para sus paredes, obtenga las muestras de pintura más grandes que estén disponibles. Pegue algunas en la pared cerca de sus cortinas. Obsérvelas tanto a la luz del día como a la luz de una lámpara. Recuerde que los colores son modificados por sus alrededores. Una muestra monótona y sutil se verá en su verdadero color cuando se le coloca cerca del papel blanco.”


Los colores se encuentran entre las bendiciones especiales que la humanidad disfruta debido al don de Dios de la luz. “Los colores son uno de los deleites naturales de este mundo,” declaró Faber Birren. “Son la regla de la naturaleza, no la excepción, y de ellos depende gran parte de la vida buena.” En vista de esto, ¿por qué no apartar tiempo para hacer que los colores trabajen para usted, y le proporcionen mayor placer?