sábado, 29 de enero de 2011

LA RAIZ PSICOLOGICA DE LA DEPRESION: El perfeccionismo.

Una preocupación exagerada por lograr la aprobación de otras personas tiene a menudo manifestaciones inesperadas. Sara explica: “Me esforzaba por hacer todo a la perfección, de modo que pudiese lograr la aprobación que no había conseguido de niña. En mi trabajo seglar, procuraba hacer las cosas con toda precisión. Tenía que tener una familia ‘perfecta’. Me había configurado una imagen que debía mantener”. Sin embargo, cuando tuvo el accidente, le pareció que todo se había perdido. “Yo creía que gracias a mí la familia marchaba bien, y temía que si no podía desenvolverme, la familia se vendría abajo y la gente diría: ‘Es una mala madre y esposa’.”
Estos pensamientos condujeron a Sara, (mencionada en el articulo anterior), a una depresión crónica. La investigación sobre la personalidad de los deprimidos manifiesta que su caso no es único. Margaret, quien también sufrió de una grave depresión, reconoce: “Me preocupaba lo que otros pensaran de mí. Era una perfeccionista, siempre pendiente del reloj y preocupada por tener las cosas organizadas”. Fijarse objetivos irreales o ser excesivamente concienzudo y, sin embargo, no poder satisfacer nuestras propias exigencias es la raíz de muchas depresiones. Eclesiastés 7:16 advierte: “No te hagas justo en demasía, ni te muestres excesivamente sabio. ¿Por qué debes causarte desolación?”. Procurar parecer casi “perfecto” ante otros puede ocasionar aflicción emocional y física. Las frustraciones también pueden redundar en una especie de autoinculpación destructiva.